Nivel de desarrollo del autotransporte en Portugal
Cuando uno se pone a pensar en recorrer las carreteras de este rincón de la península ibérica, lo primero que se le viene a la mente es la libertad de movimiento. La verdad es que el nivel de desarrollo de las infraestructuras en el país luso ha dado un salto increíble en las últimas décadas. Si viajas por aquí, te vas a dar cuenta de que el alquiler de coches es la opción preferida de mucha gente, y no es para menos, porque las carreteras principales, las famosas "autoestradas", están en un estado impecable. Estas autopistas conectan de punta a punta las ciudades más importantes como Lisboa, Oporto y Faro de una manera súper rápida y eficiente. Lo que sí tienes que tener muy claro es que el sistema de peajes es un mundo aparte. No es el típico peaje donde sacas un papelito y pagas al final; aquí funcionan mucho con el sistema electrónico llamado Via Verde. Si te lanzas a la aventura con un alquiler de vehículos, asegúrate de que el coche lleve el dispositivo electrónico, porque hay autovías donde no hay cabinas de pago físico y las cámaras leen tu matrícula automáticamente.
Aparte de las autopistas, Portugal tiene una red de carreteras nacionales que son una auténtica delicia si no tienes prisa. Estas rutas, aunque son más lentas y a veces más estrechas, te permiten ver el Portugal auténtico, el de los pueblos de piedra y los campos de alcornoques. La infraestructura para el coche es muy completa: las gasolineras están por todas partes y la mayoría tienen servicios de cafetería que ya quisieran muchos restaurantes de lujo. Eso sí, conducir por las ciudades históricas como Coímbra o los barrios antiguos de Lisboa es otro cantar. Las calles pueden ser extremadamente estrechas, empinadas y empedradas, lo que hace que el alquiler de coches sea un reto para los que no están acostumbrados a maniobrar en espacios reducidos. Por eso, el desarrollo del transporte aquí se ha centrado mucho en facilitar la conexión entre regiones, pero dentro de los cascos antiguos, el peatón sigue siendo el rey.
Otro punto clave es la señalización. En general, es bastante clara, aunque a veces los portugueses tienen una forma un poco peculiar de indicar las salidas en las rotondas. Hablando de rotondas, aquí hay una regla de oro que debes conocer antes de buscar un alquiler de coche: si no vas a salir por la primera salida, tienes que situarte en el carril interior. Es algo que a los turistas les suele costar un poco al principio, pero una vez le pillas el truco, fluyes con el tráfico. En cuanto a la seguridad vial, se nota que han invertido mucho en mantenimiento. El asfalto en las rutas principales es de alta calidad, lo que reduce mucho el ruido de rodadura y hace que el viaje sea súper cómodo. Si te gusta conducir, disfrutarás mucho de la variedad de paisajes, desde las llanuras infinitas del Alentejo hasta las curvas cerradas de la Sierra de la Estrella, donde la infraestructura incluso cuenta con quitanieves y sistemas preparados para el invierno más duro.
En términos de servicios para el conductor, Portugal está muy a la vanguardia. Hay muchísimos puntos de carga para coches eléctricos, sobre todo en las áreas de servicio de las autopistas y en los parkings de los centros comerciales. Esto ha hecho que el alquiler de vehículos eléctricos crezca una barbaridad en los últimos años. Además, los servicios de asistencia en carretera funcionan como un reloj. Si tienes cualquier percance con tu alquiler de coche, lo normal es que la ayuda llegue bastante rápido, ya que las compañías de seguros y las propias concesionarias de las autopistas tienen patrullas constantes. En resumen, el país está totalmente preparado para ser explorado sobre ruedas, con una combinación perfecta entre modernidad en las vías rápidas y ese encanto rústico en las rutas secundarias que te obliga a parar cada diez minutos a echar una foto.
Costo del alquiler de coches en Portugal
Hablar de precios en Portugal es entrar en un terreno donde la temporada lo decide casi todo. No es lo mismo buscar un alquiler de coches en pleno agosto en el Algarve que hacerlo en noviembre en Oporto. Para que te hagas una idea general y puedas planificar tu presupuesto sin sorpresas desagradables, he preparado un desglose detallado de lo que te podrías encontrar. Recuerda que estos precios son una media estimada por día y que pueden variar dependiendo de la antelación con la que reserves y de los seguros adicionales que decidas contratar para tu renta de autos. Aquí tienes la lista detallada de lo que suele costar el alquiler de coche según el tipo de vehículo:
- Coche Económico (estilo Renault Clio o similar): Entre 20 € y 45 € por día. Es la opción más buscada por parejas y gente que no lleva mucho equipaje, ideal para moverse por ciudad.
- Coche Mini (estilo Fiat 500): Entre 15 € y 35 € por día. Perfecto si tu prioridad es aparcar fácil en las zonas complicadas de Lisboa o el casco antiguo de Oporto.
- Coche Compacto (estilo VW Golf): Entre 30 € y 60 € por día. Ofrece ese extra de comodidad y espacio que se agradece si vas a hacer trayectos largos por la autopista.
- SUV Pequeño (estilo Nissan Juke): Entre 40 € y 80 € por día. Muy populares ahora mismo porque te dan una posición de conducción más alta y visión clara del camino.
- SUV Familiar (estilo Nissan Qashqai): Entre 55 € y 110 € por día. Si viajas en familia con niños y trastos, este es tu alquiler de coches ideal para no ir apretados.
- Monovolumen de 7 plazas (estilo VW Sharan): Entre 80 € y 150 € por día. Pocas unidades disponibles, así que mejor reserva con mucho tiempo si sois un grupo grande.
- Coche Premium (estilo BMW Serie 3): Entre 90 € y 180 € por día. Para los que quieren viajar con estilo y disfrutar de la potencia en las subidas de las zonas de montaña.
- Coche de Lujo (estilo Mercedes Clase E): Entre 150 € y 300 € por día. Un capricho que se nota en la insonorización y en la calidad de los acabados durante todo el viaje.
- Descapotable (estilo Fiat 500C o Mini Cooper Cabrío): Entre 60 € y 130 € por día. Una maravilla para recorrer la costa del Algarve sintiendo la brisa del mar en la cara.
- Furgoneta de carga o pasajeros (estilo Mercedes Vito): Entre 100 € y 200 € por día. Útiles si vas con equipos de surf o mucha gente y no quieres alquilar dos coches.
- Coche Eléctrico (estilo Tesla Model 3): Entre 70 € y 140 € por día. Los precios están bajando y te ahorras un dineral en gasolina, además de tener beneficios al aparcar.
- Coche Station Wagon / Familiar (estilo Ford Focus Estate): Entre 45 € y 90 € por día. El equilibrio perfecto entre un compacto y un SUV si necesitas maletero profundo.
Es súper importante que tengas en cuenta el tema de la fianza. Cuando haces un alquiler de vehículos, la compañía te va a bloquear una cantidad en la tarjeta de crédito que puede ir desde los 500 € hasta los 2.000 € dependiendo del coche. Si no quieres que te bloqueen tanto dinero, mi consejo es que contrates el seguro a todo riesgo directamente con ellos, aunque te suba el precio diario del alquiler de coche unos 15 € o 25 €. También fíjate en la política de combustible; lo más normal y justo es la de "lleno por lleno", es decir, te dan el coche con el tanque a tope y tú lo devuelves igual. Evita las políticas de "pago por adelantado" del combustible porque suelen salir mucho más caras al final del día. En Portugal, la gasolina y el diésel no son precisamente baratos comparados con otros países vecinos, así que calcula unos 1,70 € - 1,90 € por litro para tus rutas.
Marcas y modelos de máquinas para el alquiler de coches en Portugal
El mercado de alquiler de coches en este país es muy variado y las flotas se renuevan constantemente. La mayoría de las agencias apuestan por marcas europeas que son fiables y consumen poco. Si vas a buscar un alquiler de vehículos, te encontrarás con que las marcas francesas, alemanas e italianas dominan el panorama. Lo bueno de esto es que, si tienes algún problema técnico, cualquier taller local sabrá cómo meterle mano al coche. Aquí te detallo 15 modelos que son los reyes de las carreteras lusas, con sus ventajas particulares para que elijas el que mejor te siente:
- Fiat 500: Es el rey de las ciudades. Su ventaja es que cabe en cualquier hueco de aparcamiento. Ideal para parejas. Costo aproximado: 25 €/día.
- Renault Clio: Un clásico del alquiler de coches. Es muy equilibrado, gasta poquísimo y se mueve bien tanto en carretera como en ciudad. Costo aproximado: 32 €/día.
- Volkswagen Golf: Si buscas fiabilidad y un buen sistema de infoentretenimiento, el Golf no falla nunca. Muy cómodo para viajes largos. Costo aproximado: 45 €/día.
- Peugeot 2008: Un SUV compacto con un diseño precioso. Es alto pero no demasiado grande, perfecto para las carreteras secundarias de Portugal. Costo aproximado: 55 €/día.
- Seat León: Compartiendo tecnología con el Golf, ofrece una conducción un poco más dinámica y deportiva. Maletero muy digno. Costo aproximado: 40 €/día.
- Nissan Qashqai: El SUV por excelencia. Mucho espacio interior y muy seguro para viajar con niños por todo el país. Costo aproximado: 75 €/día.
- Mercedes-Benz Clase A: Para quienes buscan un toque de distinción y confort superior en su renta de autos. Tecnología a raudales. Costo aproximado: 95 €/día.
- BMW Serie 1: Conducción ágil y divertida. Si te gustan las carreteras con curvas, este coche te va a sacar una sonrisa. Costo aproximado: 90 €/día.
- Opel Corsa: Muy sencillo de manejar y con unos consumos de combustible bajísimos. Una opción inteligente y económica. Costo aproximado: 30 €/día.
- Citroën C3: Destaca por su suspensión blandita, lo que lo hace muy cómodo si vas a rodar por zonas con pavimentos algo irregulares. Costo aproximado: 28 €/día.
- Toyota Corolla Hybrid: La mejor opción si te preocupa el medio ambiente y quieres ahorrar en combustible, sobre todo en atascos urbanos. Costo aproximado: 60 €/día.
- Ford Focus: Conocido por su excelente chasis. Es un coche muy estable que da mucha confianza al volante en autopistas. Costo aproximado: 42 €/día.
- Audi A3: Elegancia y sobriedad alemana. Un interior muy cuidado para que los kilómetros pasen sin que te des cuenta. Costo aproximado: 85 €/día.
- Dacia Sandero: La opción "low-cost" por excelencia. Cumple su función de llevarte de A a B sin lujos pero con eficacia. Costo aproximado: 22 €/día.
- Hyundai Tucson: Un SUV de tamaño generoso con mucha tecnología de seguridad. Ideal para aventurarse por el interior de Portugal. Costo aproximado: 80 €/día.
A la hora de elegir modelo para tu alquiler de coche, piensa mucho en el equipaje. A veces reservamos un coche pequeño por el precio, pero luego no caben las maletas y terminamos con ellas en los asientos traseros, lo cual no es muy seguro ni cómodo. Otro detalle importante en Portugal es la transmisión. La mayoría de los coches de alquiler son manuales. Si solo sabes conducir automáticos, asegúrate de marcar esa opción específicamente al buscar tu alquiler de vehículos, porque si llegas al mostrador y pides un automático sin reserva previa, lo más probable es que no tengan o que te cobren una fortuna por el cambio de categoría.
Rutas populares para viajes en un coche de alquiler en Portugal
Portugal es un país diseñado para ser explorado por carretera. Al ser un territorio relativamente estrecho, puedes cambiar de paisaje radicalmente en apenas un par de horas de conducción. Aquí te dejo las rutas más espectaculares que puedes hacer con tu alquiler de coches, pensadas para disfrutar de cada kilómetro:
- La Ruta de la Costa Vicentina: Empieza en Sines y termina en Sagres. Es el Portugal más salvaje, con acantilados de infarto y playas donde apenas hay gente. Pasarás por pueblos como Aljezur donde el tiempo parece haberse detenido. Es ideal para un alquiler de coche tipo SUV para meterte por caminos de tierra que llevan a calas escondidas.
- El Valle del Duero (Douro): Sal de Oporto y sigue el curso del río hacia el este. La carretera N222 está considerada una de las más bonitas del mundo. Verás las terrazas de viñedos donde se cultiva el famoso vino de Oporto. Un trayecto lleno de curvas cerradas y miradores que te obligarán a parar cada pocos minutos.
- La mítica Estrada Nacional 2 (N2): Es la versión lusa de la Ruta 66. Cruza el país de norte a sur, desde Chaves hasta Faro, pasando por el corazón de Portugal. Son unos 730 kilómetros donde verás la diversidad total del país, desde montañas verdes hasta las llanuras secas del sur. Un viaje épico para hacer en una semana con tu alquiler de vehículos.
- El Anillo de la Sierra de la Estrella: Una ruta de montaña que te lleva al punto más alto de la Portugal continental. Pueblos como Piódão, con sus casas de esquisto, son paradas obligatorias. En invierno necesitas cadenas o un buen coche con neumáticos de invierno, pero en verano es el sitio perfecto para huir del calor de la costa.
- De Lisboa a Sintra y Cascais: Una ruta corta pero intensa. Sintra parece sacada de un cuento de hadas con sus palacios, y luego puedes conducir hasta el Cabo de Roca, el punto más occidental de Europa. La vuelta por la carretera de la costa de Cascais hasta Lisboa es simplemente espectacular al atardecer.
- Ruta de las Aldeas Históricas: En el centro-este del país, cerca de la frontera con España, hay una serie de pueblos fortificados como Monsanto o Belmonte. Conducir por estas tierras fronterizas te da una paz increíble. El alquiler de coches es la única forma real de conectar estos puntos, ya que el transporte público es casi inexistente aquí.
- El Algarve de punta a punta: Olvídate de la autopista A22 y usa la carretera N125 y las vías secundarias costeras. Desde las islas de Tavira en el este hasta las cuevas de Lagos y el faro de San Vicente en el oeste. Es una ruta perfecta para disfrutar de la gastronomía marinera y el sol constante.
- La Región del Minho: En el norte, saliendo de Oporto hacia Braga y Guimarães. Es la cuna de Portugal, llena de historia, iglesias barrocas y una vegetación exuberante. El "vinho verde" es el protagonista aquí. Las carreteras son estrechas pero muy bien cuidadas, ideales para un compacto ágil.
- Alentejo Central: Una ruta entre Évora y Monsaraz. Llanuras salpicadas de olivos y alcornoques bajo un cielo azul inmenso. Monsaraz es un pueblo medieval amurallado sobre una colina con vistas a un embalse gigante. Es el viaje perfecto para desconectar del ruido del mundo con tu alquiler de coche.
- Costa de Plata (Costa de Prata): El tramo entre Peniche y Nazaré. Aquí verás las olas más grandes del mundo en invierno. Es una zona de pescadores, surfistas y monasterios impresionantes como el de Alcobaça o Batalha. La brisa del Atlántico te acompañará en todo momento durante este trayecto costero.
Lo mejor de estas rutas es que no tienes que seguirlas al pie de la letra. Portugal te invita a perderte. Muchas veces, por seguir un cartel escrito a mano que indica "Praia" o "Miradouro", acabas descubriendo el mejor sitio de tu viaje. Con el alquiler de coche tienes esa flexibilidad de decir "hoy no llego al destino previsto porque este pueblo me ha enamorado". Solo ten en cuenta que en las zonas rurales las gasolineras cierran antes, así que no apures mucho el depósito cuando te metas por el interior profundo.
Características del alquiler de coches en Portugal
El alquiler de coches en este país tiene sus propias reglas del juego, y conocerlas te va a ahorrar más de un dolor de cabeza. Para empezar, el tema de la edad es fundamental. Aunque la edad legal para conducir son los 18 años, la mayoría de las empresas de renta de autos te van a pedir que tengas al menos 21 años, y si tienes menos de 25, prepárate para pagar una tasa de "conductor joven" que puede subir bastante el precio final. Además, suelen pedir que tu carné de conducir tenga al menos un año o dos de antigüedad. Si vienes de fuera de la Unión Europea, lo más seguro es que necesites el Permiso Internacional de Conducir, aunque en algunas agencias se hacen los locos, es mejor llevarlo para evitar problemas con la policía local (la GNR o la PSP).
Otro aspecto muy característico es el seguro. En Portugal, la cobertura básica que viene por defecto suele tener una franquicia muy alta. Esto significa que si le haces un arañazo al coche, podrías terminar pagando 800 € o 1000 € de tu bolsillo. Por eso, el alquiler de vehículos aquí casi siempre viene acompañado de intentos por parte del personal de venderte el seguro a todo riesgo. Aunque parezca un gasto extra, dada la estrechez de algunas calles y la forma de conducir un poco impetuosa de algunos locales, contratar la cobertura total suele dar una tranquilidad que vale su peso en oro. No hay nada peor que estar de vacaciones sufriendo por si alguien te roza el alquiler de coche al aparcar en un parking público.
Hablemos del depósito de seguridad. Es obligatorio presentar una tarjeta de crédito a nombre del conductor principal. Y ojo, tiene que ser de crédito, no de débito. Muchas compañías de alquiler de coches rechazan las tarjetas de débito o te obligan a contratar el seguro más caro si no tienes una de crédito para bloquear la fianza. Es un punto donde muchos turistas se quedan tirados en el mostrador del aeropuerto. Además, asegúrate de revisar el coche de arriba abajo antes de salir del parking. Los portugueses son muy detallistas con los daños al devolver el vehículo, así que saca fotos de cada golpe, llanta o marca en la tapicería para que luego no te lo quieran cobrar a ti.
La tecnología también juega un papel importante en el alquiler de coche. Casi todos los vehículos modernos vienen con sistemas de ayuda a la conducción, pero lo que realmente necesitas es el identificador de peajes. En Portugal hay dos tipos de autopistas: las de peaje convencional y las de peaje exclusivamente electrónico (SCUT). Estas últimas no tienen barreras; pasas por debajo de unos arcos y ya está. Si no tienes el dispositivo Via Verde en tu alquiler de coches, el proceso para pagar esos peajes a posteriori es un lío monumental que implica ir a una oficina de correos días después. Mi recomendación es que pagues siempre el extra diario (suelen ser un par de euros) para tener el dispositivo activado en el coche y que te carguen los peajes directamente a tu tarjeta.
En cuanto al servicio al cliente, verás que en los aeropuertos grandes como Lisboa o Faro, las colas pueden ser eternas en temporada alta. A veces compensa alquilar con empresas que tienen la oficina fuera del aeropuerto (con un servicio de transfer gratuito), ya que suelen ser más baratas y menos caóticas. Sin embargo, la ventaja de las grandes marcas de alquiler de vehículos dentro de la terminal es que abren 24 horas. También ten en cuenta que el alquiler de coches en Portugal suele incluir kilometraje ilimitado, lo cual es genial, pero compruébalo siempre en el contrato antes de firmar, no vaya a ser que te lleves una sorpresa si decides cruzar el país de arriba abajo.
Por último, el tema de cruzar la frontera. Mucha gente alquila un coche en Portugal para hacer una escapada a España (Sevilla, por ejemplo, está muy cerca del Algarve). La mayoría de las agencias de alquiler de coche lo permiten, pero a veces cobran una tasa adicional por "salida del país" para cubrir la asistencia en carretera internacional. Si tienes pensado hacerlo, avisa al recoger el vehículo porque si tienes un accidente en el extranjero y no lo habías notificado, el seguro podría lavarse las manos. En general, el proceso de renta de autos es bastante profesional y transparente, siempre que leas la letra pequeña y vayas preparado con toda la documentación y la tarjeta de crédito correcta.
Consejos para turistas que viajan en coche de alquiler en Portugal
Viajar por las carreteras lusas es una experiencia increíble, pero para que sea perfecta, aquí te dejo una serie de consejos prácticos basados en la realidad del país. Portugal tiene sus trucos y conocerlos te hará parecer un local más. El alquiler de coches te da el poder de llegar donde otros no llegan, pero ese poder conlleva la responsabilidad de saber dónde te metes. Aquí tienes una lista de recomendaciones detalladas para tu próxima aventura:
- Ojo con el alcohol: La ley en Portugal es muy estricta con el tema de beber y conducir. El límite es de 0,5 g/l, lo que equivale a poco más de una cerveza pequeña. Los controles de la GNR son muy frecuentes, especialmente por las noches y cerca de zonas de fiesta o playas. Si vas a cenar y quieres probar el buen vino portugués, mejor deja el coche aparcado.
- El truco de las rotondas: Lo mencioné antes pero insisto porque es la causa número uno de multas y sustos para turistas. Si vas a girar a la izquierda o hacer un cambio de sentido, entra por el carril interior de la rotonda. Solo debes usar el carril exterior si vas a salir por la primera salida inmediatamente a la derecha. La policía vigila esto muchísimo.
- Parkings en las ciudades: En Lisboa y Oporto, aparcar en la calle es una pesadilla y los parquímetros son implacables. Lo mejor es buscar un parking subterráneo, aunque cuesten 20 € al día. Te quitas de líos de multas y de que te puedan dar un golpe al coche. Si usas aplicaciones como Telpark, puedes pagar el estacionamiento desde el móvil sin complicaciones.
- Cuidado con los peatones: En Portugal, los pasos de cebra son sagrados. En cuanto un peatón pone un pie en la calzada, tienes que frenar. A veces los locales cruzan sin mirar mucho porque dan por hecho que te vas a detener. Mantén siempre un ojo en las aceras, especialmente en los pueblos pequeños donde la gente mayor camina por el borde de la carretera.
- El sistema de peajes electrónicos (SCUT): Si ves un cartel que pone "Electronic toll only", significa que no hay cabinas. Si tu alquiler de coches no tiene el dispositivo Via Verde, tienes un problema. No intentes pagar en el momento; el pago se procesa 48 horas después en las tiendas CTT (correos). Lo más inteligente es contratar el dispositivo con la agencia de alquiler de vehículos.
- Gasolineras "low cost": Las gasolineras que están en los parkings de grandes supermercados como Continente, Auchan (Jumbo) o Pingo Doce son significativamente más baratas que las de las autopistas (A1, A2, etc.). Ahorrarás unos 10-15 céntimos por litro, lo que al final del viaje se nota en el bolsillo.
- Evita el centro de Lisboa con el coche: Si tu hotel está en el barrio de Alfama o el Barrio Alto, ni se te ocurra intentar llegar hasta la puerta con tu alquiler de coche. Las calles son tan estrechas que podrías quedarte encajonado o rayar todo el lateral con las paredes de piedra. Aparca en una zona más moderna y muévete en Uber o tranvía por el centro histórico.
- El uso de la bocina: En Portugal no se usa tanto la bocina como en otros países mediterráneos. Se considera un poco rudo a menos que sea una emergencia real. Ten paciencia si alguien tarda un segundo más en arrancar en un semáforo; la calma es parte del estilo de vida portugués.
- Conducción nocturna: En las zonas rurales, ten mucho cuidado por la noche. No es raro encontrarse con animales sueltos o incluso con gente caminando por el arcén sin chaleco reflectante. Además, algunas carreteras nacionales no tienen una iluminación muy allá, así que reduce la velocidad y usa las luces largas cuando sea posible.
- Aplicaciones de navegación: Google Maps funciona de maravilla en Portugal, pero a veces te mete por calles extremadamente estrechas en los pueblos. Si ves que el camino se empieza a poner muy feo, haz caso a tu instinto y da la vuelta. Waze también es muy útil para saber dónde están los radares y los controles policiales en tiempo real.
- Documentación siempre a mano: Lleva siempre contigo el contrato del alquiler de coches, el certificado del seguro y tu carné de conducir. Si te para la policía, es lo primero que te van a pedir. No los dejes a la vista dentro del coche cuando lo aparques, mejor guárdalos en la guantera o llévalos contigo.
- Las propinas de los "arrumadores": En algunas zonas turísticas verás a gente (los arrumadores) que te indican dónde hay un hueco para aparcar y te ayudan a maniobrar. No son empleados oficiales, pero lo normal es darles una moneda de 50 céntimos o 1 euro. No es obligatorio, pero ayuda a que tu alquiler de coche esté "vigilado" mientras no estás.
- Luces durante el día: Aunque no es obligatorio en todas las vías, muchos conductores portugueses llevan las luces de cruce encendidas incluso con sol. Esto ayuda mucho a que te vean en carreteras secundarias donde hay muchos cambios de sombra por los árboles. Es un buen hábito de seguridad.
- Neumáticos y presión: Antes de salir de viaje largo, comprueba la presión de los neumáticos. Con el calor que hace en verano en el Alentejo o el Algarve, unos neumáticos bajos de presión pueden darte un susto o incluso un reventón. Las agencias de alquiler de vehículos suelen darlos revisados, pero no está de más echar un ojo.
- Disfruta del paisaje, pero no te despistes: Portugal es precioso y es fácil distraerse mirando el mar o los castillos. Si quieres ver algo, busca un apartadero seguro y para el coche. Hay muchísimos miradores señalizados como "Miradouro" donde puedes parar con seguridad para hacer fotos sin poner en riesgo el tráfico.
Como ves, moverte por aquí es bastante intuitivo si sigues estas pautas. El alquiler de coches en Portugal es la llave para descubrir rincones que no salen en las guías típicas. Desde la amabilidad de la gente en las aldeas del interior hasta el lujo de las marinas del sur, tener tu propio vehículo te permite vivir el país a tu ritmo, sin depender de horarios de trenes o autobuses que a veces pueden ser un poco irregulares. ¡Buen viaje y disfruta de la carretera!